dimecres, 12 de juny de 2013

Los 12 “expertos”-1 son unos miserables por, al menos, 12 mentiras

Primera: Su ciencia no es ciencia, sino pura ideología estafadora. En 1995 ya vaticinaban (informe de estos mismos expertos, pagados por el BBVA y la CAIXA), el desastre del sistema de pensiones para 2010. Lo que transforma esos “saberes” (creencia de que en el 2010, el sistema de pensiones públicas sería insostenible), en ideología, es la “creencia” de estar produciendo (informe) un saber exacto, lo cual se ha demostrado en la realidad (2010) que lo “producido” en 1995, no era sino “pura ideología “ para causar alarma social y, de esta manera, que el robo de las pensiones públicas por aseguradoras y bancos, pasara como ciencia inexorable. Ahora pretenden lo mismo.
Segunda: El gasto social en Pensiones en el estado español, en % sobre el PIB, es decir la riqueza que todos y todas creamos en un año, es menor en 4,6 puntos que en Francia; en 5,2 puntos que en Italia; en 3,5 puntos que en Grecia; en 2,4 puntos que en Portugal y, en 0,8 puntos que en Alemania.
Tercera: Los Ingresos por cotizaciones sociales se encuentran disminuidos por las 17 maneras formas de que gozan los empresarios para desgravar, reducir o simplemente no cotizar sus cuotas patronales, llegando a resultar simbólicas y, por la bajada de las cotizaciones patronales desde la primera gran reforma de la Seguridad Social en 1985.
Cuarta: Los ingresos por cotizaciones se verían incrementados en miles de millones anuales si:
a)    Se destoparan los salarios altos (a partir de 36.000 euros) Y SE COTIZARA POR TODO LO INGRESADO.
b)    Se eliminaran las desgravaciones y reducciones fiscales en los planes de pensiones privados, en todos los planes de pensiones (individuales, asociados y de empleo).
c)    Se diera empleo a las personas, en vez de impedirles trabajar o echarles a la calle.
Quinta: Si en 6 años (desde el 2007) se han perdido 3,3 millones de cotizaciones directas, es porque los empresarios han decidido no “dar empleo”; el gobierno les ha facilitado con la Reforma Laboral el despido libre y muy barato, y se sigue produciendo más cantidad de riqueza en términos de PIB, pero ahora con 4 millones menos de trabajadores/as.
Sexta: El hecho de que haya más esperanza de vida, sólo significa que la mortalidad infantil (sobre todo), es drásticamente menor, pues ahora se goza de mejor salud e higiene y para nada tiene que ver con ser “unos voraces consumidores de recursos públicos”.
Séptima: Las pensiones medias en los últimos años, siguen bastante por debajo de los 1.000 euros, luego no se perciben pensiones que no sean sino resultado de los salarios más frecuentes durante la vida activa.
Las pensiones medias[1] aumentan, porque las pensiones de más de 1.500 euros hasta la máxima pensión de 2.548,11 euros, que representan el 12,5% de todas las pensiones, es decir 1.123.294 pensiones, distorsionan estadísticamente la realidad de la mayoría de las pensiones que ascienden a 9.037.597, subiendo la media de la pensión anual, cuando la mayoría de las pensiones, el 51,58%, se encuentran por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (630,45 euros), es decir casi 5 Millones de pensiones.
Octava: Lo del envejecimiento de la población, resulta el argumento más abominable desde cualquier óptica humana racional: se nos quiere obligar a jubilarnos a los 67 años o 70 y, a la vez, tenemos 6 de cada 7 jóvenes de 16 años a los 25 años, parados y paradas por decreto de los mercados –público y privado-,  y sus mercaderes. Sólo con aplicar la rotación (sustitución) de un trabajador/a joven por un trabajador/a a partir de los 60 años, de aquí al 2027, se generarían millones de cotizaciones, se dignificaría la vida de las personas en su tiempo liberado de los trabajos obligatorios y, a la vez, se abriría la posibilidad de futuro para millones de personas jóvenes.
Novena: El hacer depender las pensiones presentes y futuras del déficit (ingresos – gastos), es la última mayor estafa que, estos miserables “expertos”, políticos, empresarios y financieros, quieren realizar por varias razones “lógicas”:
a)    Al sistema financiero – inmobiliario, se le ha proveído directamente de 41.000 millones de euros e, indirectamente se le ha venido avalando (deuda del estado) hasta más de 300.000 millones de euros.
b)    El sistema impositivo a empresarios y al capital, les permite un fraude de al menos 70.000 millones de euros actuales a través o por medio de desgravaciones, deducciones, reducciones, e incluso, eliminaciones de impuestos, en toda la cadena impositiva del Impuesto de Sociedades, las SICAV, el Impuesto de Patrimonio, el impuesto obre depósitos, fondos de inversión, etc.
Décima: La riqueza que creamos entre todos y todas, es decir la mayoría social salarizada, se reparte cada vez en mayor medida de manera muy desigual, es decir, cada vez hay más injusticia social: las rentas altas (una exigua minoría), ha sextuplicado sus ingresos a costa del robo por desposesión de las rentas salariales de la inmensa mayoría y, por el contrario, sus contribuciones (impuestos) al sostenimiento de lo común, ha disminuido en los últimos 6 años; es decir, los ricos/poderosos son cada vez más ricos y poderosos a costa de lo común.
 Undécima: Siempre habrá dinero (generamos riqueza y tenemos recursos suficientes y más), para abonar las pensiones y, además que estas se dignifiquen, solo hay que cumplir y hacer cumplir -por parte de quien viene obligado a legislar por el interés general y lo común-, la legalidad vigente (CE), pues estamos en un estado social y de derecho que obliga a pensiones suficientes y dignas para todos y todas.
 Duodécima: El secuestro y toma de rehenes (en este caso de 8,3 millones pensionistas), es un delito y si es masivo, como en este caso, es pura y simplemente “terrorismo ideológico y material”.
 Esto es lo que han hecho los “expertos” miserables que han tomado de rehenes a quienes no pueden defenderse desde los asilos, desde los hogares donde son el soporte de la vida de sus hijos y nietos parados/as y desahuciados/as, desde las residencias o desde los “hogares de caridad”….

[1] Pensión media a enero 2013, ascendía a 849,60 euros.