El 20 de noviembre en asamblea las trabajadoras de Parcs i Jardins de Bcn rechazaron mantener un calendario de lucha propuesto por la CGT. Pueden ser muchos los motivos por los que fue rechazado, se me ocurren varios: “este mes ya nos van a descontar la parte de la paga de navidad”, “la semana anterior los de siempre ya hicimos una huelga general”, “tengo que afrontar pagos ineludibles”, “si el comité no está unido…”, “no creo que con huelgas se solucione nada”, “ya no me quedan días de libre disposición”, “dejé un parterre a medio plantar”...
La mayoría del Comité (CCOO, UGT y USOC) no estuvieron a favor de secundar las 3 jornadas de lucha y los motivos eran que se estaban dando visos de que el acuerdo no estaba tan lejos y que no era necesaria la presión.
Mientras tanto los trabajadores municipales tenían convocada una jornada de huelga para el viernes 23 de noviembre que nunca se llevó a cabo. En el Ajuntament se estaba cociendo un acuerdo (fuera de mesa con CCOO y UGT) que podía llegar a bloquear las movilizaciones de la Coordinadora de Comités de empresa municipales. Estábamos molestando. Había que paralizar las manifestaciones antes de las elecciones y lo consiguieron. Ayer, en referendum los trabajadores municipales dependientes del Convenio marco del Ajuntament votaron sí al preacuerdo. Un preacuerdo de mínimos donde se adelantarán las pagas venideras para minimizar la pérdida de la paga de navidad y poco más.
Pero en Parcs i Jardins el talante es otro. La dirección de la empresa ve paralizadas las movilizaciones sin mover un dedo. La propuesta que hay encima de la mesa es para echarse a llorar, mientras se muestran favorables a seguir jubilando parcialmente no dicen nada de los relevistas ni de los despedidos y se niegan a garantizar nuestro futuro como empleados públicos y como servicio público. Dicen que no pueden atar de manos al Ajuntament en su voluntad de privatizar Parcs i Jardins. Y al mismo tiempo nos descuentan la paga de Navidad por adelantado, amenazan con la ampliación de la jornada en dos tardes y atacan severamente la estructura del Comité (presidente y secretaria) mediante presión con las horas sindicales. Entendemos que el acuerdo está todavía muy lejos y que cualquier intento de acercamiento de posiciones se da contra el muro de una Dirección que no dialoga.
Esperemos que eso cambie y que sean más proclives a llegar a un acuerdo que no perjudique a las trabajadoras que ya están sufriendo suficientes recortes en sus derechos y en sus salarios, pero la realidad es compleja. El Consistorio quiere privatizar, reducir la plantilla y acabar con este servicio. Y en la Mesa Negociadora vemos una dirección prepotente y a un Comité que da muestras de debilidad.
La única vía para conseguir un buen acuerdo es la lucha.




