dissabte, 31 de maig del 2008

La “crisis económica”: una gran estafa para la clase trabajadora


El desarrollo de la economía mundial, también la española, muestra que el modo de producción capitalista basado en el crecimiento por el crecimiento, no persigue la satisfacción de las necesidades sociales y humanas, sino exclusivamente la búsqueda de la rentabilidad y el beneficio del empresariado.

Este crecimiento, sin fines sociales, representa el rasgo característico y a la vez más criminal y violento del capitalismo: la precarización más absoluta del mercado laboral, la condena al paro, a la pobreza y al hambre a millones de personas (hambrunas en más de 40 países por el simple hecho de la especulación con los alimentos básicos o la energía).

En los países ricos, no existen límites políticos, éticos o sociales ni para los gobiernos ni para los organismos que han creado para dirigir el mundo (FMI, FAO, BM, Comisión Europea, OMC, etc.). La única libertad que existe es la libertad del capital. En base a esta libertad, provocan las crisis económicas cómo, cuándo y dónde les interesa, llevándose por delante las ilusiones, las energías o la vida de las personas.

Desde CGT pensamos que las crisis económicas no suceden al azar o sin motivos, sino que responden a criterios y estrategias calculadas para continuar con la especulación, la explotación, el expolio o la esquilmación de los recursos naturales y de la clase trabajadora.

En CGT, entendemos que los trabajadores y trabajadoras no somos los responsables, no compartimos y menos asumimos que la crisis económica actual, la tengamos que pagar los de siempre: la clase trabajadora y la ciudadanía, resignándonos “impávidos” a la gran mentira y gran estafa que supone esta economía de mercado, ahora globalizada.

Pasadas las elecciones políticas, en el estado español, la crisis aparece con toda su crudeza, tras un ciclo económico basado fundamentalmente en el crecimiento especulativo del ladrillo y los servicios, una sobreexplotación de la mano de obra, tanto española como inmigrante, un sistema de relaciones laborales donde los derechos de los trabajadores han sido anulados por la libertad de circulación de los capitales sin trabas ni límites, sin un estatuto protector del trabajo y unos sistemas públicos que, desde la vivienda hasta la sanidad pasando por la educación, la energía y el transporte, han sido entregados al “libre mercado y la libre competencia”.

Los datos españoles de la crisis representan los peores indicadores sociales de toda la Unión Europea:

Casi un tercio de los hogares españoles son mileuristas, es decir, cerca de 5 millones de hogares (hogar = 2,1 personas).

Las diferencias entre la población más rica y la más pobre se incrementa de forma alarmante. Los hogares con unos ingresos superiores a los 35.000 euros anuales han aumentado su peso hasta 16,9% mientras que aquellos hogares con menos de 14.000 euros representan el 34,7% .

La población española que es considerada como pobre, se sitúa en el 20%, mientras en la UE-15, este porcentaje se situaba en el 16%. Esto se aprecia muy bien en la falta de equidad y justicia en el reparto de la riqueza.

Los bajos salarios y la alta precariedad en el empleo, explican en gran medida que la población de rentas bajas (hogares con rentas inferiores a 14.000 euros) haya aumentado a un ritmo superior, el 5,4%, que el tramo de población de rentas medias (hogares con ingresos entre 14.000 y 35.000 euros anuales), que lo hizo solo en un 3%.

El índice de paro no deja de crecer, así como la inflación, las hipotecas, la energía, el IPC…

Para CGT los responsables de la crisis son quienes deben asumir sus responsabilidades y los costes, concretamente, el empresariado, las multinacionales, el capital financiero y los gobiernos e instituciones que legislan y dan “cobertura democrática” a esta gran mentira y gran estafa social.

CGT llamará a la movilización para impedir que nuevas reformas laborales, nuevos recortes en los salarios, en las pensiones, en las prestaciones sociales o los servicios públicos sean quienes paguen una vez más el desastre que representa el modelo capitalista. La auténtica crisis es la crisis del modelo de mercado libre que impide una sociedad basada en la solidaridad entre las personas, la cooperación, la libertad y la justicia social.

Secretariado Permanente del Comité Confederal de CGT